miércoles, 15 de marzo de 2017

CAPITALES PARA ENERGÍA SOLAR

LATINO AMÉRICA SIGUE LIDERANDO EN ENERGÍA SOLAR  (English version below: LATIN AMERICA CONTINUES LEADING IN SOLAR ENERGY).

Dos recientes noticias refirman el interés internacional de hacer negocios fotovoltaicos con Latino América, en este caso con Uruguay y Chile.

Las dos noticias aparecidas en el servicio noticioso ecológico Ecoticias (América) dan cuenta del interés internacional de hacer negocios en Latino América en energías renovables, en este caso energía fotovoltaica.

Image: Solar Uruguay, Ecoticias (America)

La primera de esas noticias  (1) da cuenta de que “Fotowatio Renewable Ventures (FRV), líder global en el desarrollo de plantas solares fotovoltaicas (PV), ha cerrado un acuerdo con Invenergy, compañía privada que desarrolla, posee y opera instalaciones de generación y almacenamiento de energía renovable a gran escala. El acuerdo corresponde a la venta de la planta solar de 65MWdc La Jacinta, en Uruguay, uno de los mayores proyectos fotovoltaicos de América Latina”.

Según la noticia: El proyecto de La Jacinta constituyó el primer contrato de compra de energía (en inglés, PPA, Power Purchase Agreement) solar firmado con la Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas (UTE), a la que se suministra el 100% de la energía generada. El PPA se enmarcó dentro de una ambiciosa política gubernamental orientada a promover la energía solar”.

La segunda noticia se refiere a Chile, país en el que “la compañía española productora de energía a partir de fuentes renovables Grenergy ha cerrado un acuerdo de financiación de tres nuevas plantas solares en Chile con la Corporación Interamericana para el Financiamiento de Infraestructuras (CIFI), por un valor total de 9,8 millones de dólares (9,3 millones de euros), según la información remitida este lunes al Mercado Alternativo Bursátil (MAB). La compañía acelera así su actividad en el país andino, donde hace unas semanas conectó a la red de distribución nacional las plantas de La Esperanza y Marchigüe, en la VI Región de O'Higgins, los dos proyectos solares multi-MW más australes del mundo --con una capacidad de 20,6 megavatios”.

El interés internacional en construir y eventualmente operar plantas de energía solar en particular y otras de fuentes renovables en general debe tenerse muy en cuenta en países de este subcontinente crónicamente deficitarios de energía y altamente dependientes de la generación de energía a partir de combustibles fósiles, y que también son deficitarios de capitales de inversión propios. Pero para ello debe garantizarse una sólida estructura jurídica como ocurre en Uruguay y Chile, estructura que, lamentablemente, no existe en todos los casos de países Latinoamericanos. -  Ing.Jorge Casale, Editor, allorganics21.logspot.com


 (1) FRV CIERRA UN ACUERDO CON INVENERGY PARA LA VENTA DE LA PLANTA SOLAR DE LA JACINTA, EN URUGUAY (enviado por: ecoticias.com / red / agencias fecha de publicación: 14/03/2017)
http://www.ecoticias.com/eco-america/133677/FRV-cierra-un-acuerdo-con-Invenergy-para-la-venta-de-la-planta-solar-de-la-Jacinta-en-Uruguay  Fuente: 
Eco América
(2) GRENENERGY CIERRA LA FINANCIACIÓN DE TRES PLANTAS SOLARES EN CHILE POR 9,3 MILLONES DE EUROS. (enviado por: ecoticias.com / red / agencias fecha de publicación: 14/03/2017)
http://www.ecoticias.com/eco-america/133672/Grenergy-cierra-la-financiacion-de-tres-plantas-solares-en-Chile-por-9-3-millones-de-euros  Fuente: 
Eco América
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LATIN AMERICA CONTINUES LEADING IN SOLAR ENERGY.
Two recent news underscore the international interest in doing photovoltaic business in Latin America, in this case Uruguay and Chile.
The two news appeared in the ecologic news service Ecoticias (América) report about the international interest in doing buisness in renewable energies in Latin America, in this case, photovoltaic energy generation.
The first news (1) comment that ““Fotowatio Renewable Ventures (FRV), global leader in the development of solar photovoltaic (PV) plants has signed an agreement with Invenergy, a private company that develops, owns and operates installations for the generation and storing of renewable energy in large scale. The agreement corresponds to the sale of the 65MWdc solar plant La Jacinta, in Uruguay”.

According to the news:  “The La Jacinta Project was the first contract for a Power Purchase Agreement  (PPA) signed with the Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas (National Administration of Power Plants and Electric Transmission – UTE, Uruguay), for the purchase of 100 % of the generated energy. The PPA falls within an ambitious governmental policy oriented towards the promotion of solar energy”.

The second news refers to Chile, country in which “the Spanish company Grenergy producer of energy from renewable sources has signed an agreement for the financing of three new solar plants in Chile with the Corporación Interamericana para el Financiamiento de Infraestructuras (Interamerican Corporation for Financing Infrastructures - CIFI), for an amount of 9,8 million US dollars (9,3 million euros), according to the information sent this last Monday to Mercado Alternativo Bursátil (Alternative Stock Market - MAB). In this way the company increases its activities in the Andean country, where in the last weeks it interconnected to the national distribution network, the plants of La Esperanza and Marchigüe, the two world’s southernmost solar projects, with a capacity of 20,6 megaW, in the VI Region of O'Higgins”.

The international interest to build and eventually operate solar energy plants in particular, and renewable energies in general, must be taken into account by countries of this subcontinent chronically deficient of energy and highly dependant on fossil fuels, but that are also deficient in own investment capitals.
Nevertheless, in order to make this possible, a solid judicial framework is needed as it is the case in Chile and Uruguay, a framework of which, unfortunately, many Latin American countries significantly lack. Jorge Casale, Editor, allorganics21.logspot.com


 (1) FRV CIERRA UN ACUERDO CON INVENERGY PARA LA VENTA DE LA PLANTA SOLAR DE LA JACINTA, EN URUGUAY (enviado por: ecoticias.com / red / agencias fecha de publicación: 14/03/2017)
http://www.ecoticias.com/eco-america/133677/FRV-cierra-un-acuerdo-con-Invenergy-para-la-venta-de-la-planta-solar-de-la-Jacinta-en-Uruguay  Source: 
Eco América
(2) GRENENERGY CIERRA LA FINANCIACIÓN DE TRES PLANTAS SOLARES EN CHILE POR 9,3 MILLONES DE EUROS. (enviado por: ecoticias.com / red / agencias fecha de publicación: 14/03/2017)
Original article (in Spanish):  http://www.ecoticias.com/eco-america/133672/Grenergy-cierra-la-financiacion-de-tres-plantas-solares-en-Chile-por-9-3-millones-de-euros  Source: 
Eco América


jueves, 9 de marzo de 2017

CAMBIO CLIMÁTICO, IMPUESTOS EXTRA FISCALES

IMPUESTOS CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO por el Ing. Jorge Casale, Editor del blog. (English version below: TAXES AGAINST CLIMATE CHANGE)
Si aceptamos la existencia de un cambio climático cuya causa sería la excesiva explotación de los recursos naturales, la imposición de una tasa al uso de los mismos pondría fin a su presente uso gratuito. 

Image: Sequía II
El reciente artículo de título homónimo del servicio de noticias ecológicas “ecoticias.com” (1) analiza una forma de evitar  la actual no inclusión de las llamadas externalidades en el costo de un producto. Es decir, el costo de aquellos recursos naturales considerados gratuitos e inacabables como el agua, el aire, el suelo, la abundancia de recursos minerales,  etc. La forma sugerida por el artículo es la imposición de tributos a su uso indiscriminado.
Si el aire es polucionado por una actividad industrial, si los cursos de agua son contaminados con los desechos de esa actividad, si los suelos son erosionados o modificados en su estructura edáfica por excesiva explotación agrícola, si los recursos mineros son agotados sin producir beneficios a la comunidad, retrotraer el ambiente a su situación original tendrá un costo que no puede ser ignorado en la ecuación económica de la actividad.
Dice el artículo citado : “Los modelos económicos que estimulan la explotación desenfrenada de los recursos naturales sin ninguna preocupación por sus consecuencias han causado serios fenómenos de transformación del medio ambiente, especialmente en relación con el cambio climático y la pérdida de la biodiversidad.
Continúa sugiriendo la conveniencia de, “…la utilización de todas las políticas públicas a favor de la restauración del equilibrio ecológico y el desarrollo sostenible En el mundo moderno, sin embargo, el impuesto es ampliamente utilizado con el fin de interferir en la economía privada, estimulando actividades, sectores o regiones económicas, desalentando el consumo de ciertos bienes y, finalmente, la producción de los más diversos efectos sobre la economía. Esta función moderna de los impuestos se llama la función extra fiscal".
Para enfrentar al problema del uso y abuso gratuito de los recursos naturales con consecuencias ambientales el artículo ofrece la posibilidad de apelar a la función extrafiscal del impuesto. Y para ello hace dos propuestas:
Primero, implementar una política fiscal ecológica que prime las actividades económicas que influyan positivamente en el medio ambiente y graven con mayor carga fiscal, o cualquier otra forma de compensación, las que causan daños al ecosistema”.
Segundo, las políticas de gastos públicos y de incentivos fiscales deben ser coordinadas y trabajar de manera complementaria para preservar el medio ambiente. Estas deben utilizar las políticas de gastos públicos y de incentivos fiscales en armonía y no entrar en conflicto entre sí para actuar sobre el medio ambiente. Actividades económicas depredadoras y que pueden dañar el ecosistema no pueden ser desarrolladas con recortes de impuestos y sin que la sociedad reciba una compensación equitativa por la explotación de estos recursos naturales”
Muy claro el concepto, aunque muy difícil de aplicar, ya que es enormemente complejo mensurar la potencialidad económica del daño ecológico y determinar la mencionada compensación equitativa.
Sin embargo, la realidad es que ya sea aceptando la ocurrencia del cambio climático como hacía el gobierno de Barak Obama, o denostándola como intenta hacer el presidente Trump, el uso y abuso de los recursos no renovables aparentemente gratuitos debe merecer una compensación equitativa.

(1) Impuestos contra el cambio climático, enviado por: ecoticias.com / red / agencias fecha de publicación: 08/03/2017) Fuente: Eco América
http://www.ecoticias.com/eco-america/133444/Impuestos-contra-el-cambio-climatico

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TAXES AGAINST THE CLIMATE CHANGE,  by Jorge Casale, Blog’s Editor.
If we accept the existence of the climate change as the result of the excessive exploitation of the natural resources, taxing their use may end its present free use. 
A recent article by the ecologic news service “ecoticias.com” titled “Taxes Against the Climate Change” (1) analyzes how to avoid that the so called “externalities” that are not usually included in the calculation of the cost of manufacturing a product, that is the cost of natural resources that are considered to be free and inexhaustible such as water, air, soil, mineral resources, etc. be included in the balance sheet.
The way the aforementioned article suggests to tackle this question is by imposing taxes to their indiscriminate use. If the air is polluted by an industrial activity, if the water resources are contaminated with the waste of such activity, if soils are eroded or modified in their edafic structure by excessive agricultural use, if the mining resources are exhausted without producing benefits to the community, then, fixing the environment back to its original situation will have a cost that cannot be ignored in the activity’s economic equation.
Says the aforementioned article: “The economic models that promote the irrestrict exploitation of natural resources without any concern for its consequences have caused serious problems of transformation of the environment, specially in relation to climate change and loss of biodiversity”.
The article continues suggesting the convenience of “using all public policies in favor of the restoration of the ecological balance and sustainable development … In the modern world taxes are widely used with the intention of interfering with the private economy, stimulating activities, sectors or economic regions, discouraging consumption of certain goods and, finally, producing the most diverse effects upon the economy. This modern function of taxes is called the ‘extra-fiscal’ function”.
To tackle the question of the free use and abuse of natural resources with its environmental consequences, the article suggests the possibility of turning to the extra-fiscal function of taxes, presenting two proposals:
“First, to implement an ecologic fiscal policy that will favor economic activities with positive effects on the environment, or levying them with heavier fiscal loads. Or generate any other form of compensation, by the activities that harm the ecosystem”.  
Second, public expense policies and fiscal incentives must work complementary for the preservation of the environment. Policies must use public expenses and fiscal incentives avoiding conflicts among them when acting upon the environment. Those activities that abuse the ecosystem must not be favored with tax cuts without affording society an equitative compensation for the exploitation of those natural resources”.
This concept is very clear, although rather difficult to implement, since it is enormously complex to measure the potential economic damage to the environment in order to determine such equitative compensation.
Nevertheless, we must face it, either accepting the reality of the climate change as the government of Barak Obama did, or ignoring it as President Trump intends to do, the truth is that the use and abuse of apparently free nonrenewable resources deserves to generate an equitative compensation.


(1) Impuestos contra el cambio climático, (in Spanish) sent by ecoticias.com / red / agencias fecha de publicación: 08/03/2017) Fuente: Eco América
http://www.ecoticias.com/eco-america/133444/Impuestos-contra-el-cambio-climatico

miércoles, 1 de marzo de 2017

EL BREXIT Y LA AGRICULTURA GM

PRIMEROS EFECTOS GM DEL BREXIT (English version below: FIRST GM EFFECTS OF BREXIT)
La UE está observando cuidadosamente las actividades GM en el Reino Unido ante la posible necesidad de regular las importaciones de alimentos de ese país.

Un artículo recientemente publicado por el boletín informativo organic-market.info’s newsletter (1) se hace eco de los primeros temblores en agricultura por la aprobación de experimentos con cultivos transgénicos en el Reino Unido (UK), los que progresarían ante la eventual separación de la ese país luego del Brexit con la UE. Las autoridades de la UE temen la posibilidad del cambio de posición de la UK respecto de los cultivos GM que la alinearían más con la posición de los EEUU.
El artículo mencionado dice: “Recientemente el gobierno de la UK dio la aprobación de realizar experimentos con cultivos de trigo genéticamente modificado. La siembra tendrá lugar esta primavera boreal (ver we reported earlier)Las papas vendrían a ser el siguiente cultivo.
“La newsletter de la Soil Association citó un informe del diario The Times (Feb 17) el que expresa que el Parlamento Europeo está preocupado temiendo que los estándares alimenticios de la UK se relajarían a los mismos niveles de los EEUU. Y, más aún, informa que “si la UK quiere mantener el comercio en alimentos con la UE tendrá que considerar sus prácticas agrícolas, aquello que importa y de dónde lo hace’.  
El  Organic-market.info informa que “Las plantas transgénicas recientemente modificadas para llevar un gen de una avena silvestre (stiff brome) encuentran la oposición de organizaciones críticas de la técnica GM. El ministro de Agricultura George Eustice indicó que el gobierno estará abierto a re-examinar la posición sobre el uso de cultivos GM después de que la UK abandone la UE”.  
(1) EU: BAN FOR BRITISH GM CROPS? (newsletter@organic-market.eu,Feb. by Editor, 28, 2017, Publ. date: Feb. 27, 2017)
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FIRST GM EFFECTS OF BREXIT
The EU is watching the GM developments happening in the UK with the possible need to regulate food imports from that country.
In a recent article published by Organic-Market.info’s newsletter (1) the first tremors in agriculture after the Brexit  are originated by the approval by the UK  of experiments with GM crops, that will occur following the separation of the UK from the EU. The EU authorities are foreseeing the possibility of changing their relationship with the UK in case this country modifies its attitude towards genetic engineering, that will place them more in line with that of the US.
The aforementioned article says “Recently the UK government gave the final go-ahead for a new experimental crop of genetically modified (GM) wheat. The planting will take place this spring (we reported earlier). Potatoes should follow.
“Soil Association newsletter quoted a report by The Times (Feb 17) that says that the EU Parliament is concerned that UK food standards will be relaxed to US levels. And further, it is reported, ‘if the UK wants to maintain food trade with the EU, it will have to think about farming practices, what it imports, and from where’.
The Organic-Market.info reports that “The newly developed GM wheat plants that have been modified to carry a gene from a wild relative called stiff brome meet the concern of GM critical organizations. Farming minister George Eustice indicated that the government was open to re-examining the position on using GM crops after the UK leaves the EU”.
(1) EU: BAN FOR BRITISH GM CROPS? (newsletter@organic-market.eu,Feb. by Editor, 28, 2017, Publ. date: Feb. 27, 2017)

miércoles, 22 de febrero de 2017

FONDOS SOBERANOS DE INVCERSIÓN, FUNCIÓN SOCIOECONÓMICA

FONDOS SOBERANOS DE INVERSIÓN Y CAPITALISMO, por el Editor del blog www.allorganics21.blogspot.com , Ing. Jorge Casale
(English versión below: SOVEREIGN WEALTH FUNDS AND CAPITALISM)
Si bien al capitalismo puede achacársele, y con razón, muchos de los problemas de la humanidad, ignorar su función productiva debidamente manejada como, por ejemplo, en los Fondos Soberanos de Inversión, es de una ceguera inadmisible.
 

Image: Solidaridad intergeneracional – Fondos Soberanos de Inversión
“Un fondo soberano de inversión (del inglés: Sovereign Wealth Fund, expresión acuñada en 2005 por Andrew Rozanov) o FSI, es un vehículo de inversión de propiedad estatal que controla una cartera de activos financieros nacionales e internacionales. Típicamente el capital proviene de la exportación de materias primas, como gas o petróleo y sus inversiones se componen de bonos, acciones, derivados financieros, aunque también cuentan con inversiones de otro tipo, como propiedades inmobiliarias(1)
Estos fondos son propiedad del Estado y son manejados por los Bancos Centrales del país donde se constituyeron.
Si bien son un instrumento capitalista, es decir, basado en la propiedad de cuotas partes de capital (acciones) en empresas productivas, generalmente privadas, al ser el fondo propiedad del estado está sujeto a intereses nacionales y frecuentemente geo-políticos.
Asi, dice la publicación  Estudios de Política Exterior (2): Tras una lógica económica y financiera, los fondos soberanos pueden tener una lógica política que los convierte en agentes geoestratégicos.Seis billones de dólares (el nueve por ciento del PIB mundial), más de un tercio de ellos en Oriente Próximo, justifican su seguimiento y análisis”.
Tomemos el caso del Fondo Soberano de Inversión de Noruega. Dice la BBC Mundo: “El país ha invertido tan sabiamente sus ingresos de sus reservas de petróleo y gas, que amasó el que muchos consideran el fondo soberano más grande del mundo. Se calcula que en el año 2020 alcanzará el millón de millones de dólares”.  Y agrega más adelante: “Su misión, por mandato gubernamental, es edificar riqueza lenta y cuidadosamente para ayudar a financiar a este país cuando se hayan agotado sus reservas de petróleo y gas”
En un artículo del blog de CEMAER sobre Irlanda (4) se menciona que el parlamento Irlandés está considerando la posibilidad de deshacerse de las acciones de compañías de combustibles fósiles en su Fondo Soberano de Inversión. Lo cual no implica, sin embargo, que ese país abandone necesariamente el uso de esos combustibles.
Cuál será la reacción de los fondos soberanos del mundo a la nueva administración Trump?
Noruega, con más de un tercio de su portafolio en valores de los EEUU y, por lo tanto, altamente dependiente de la performace económica de ese mercado, se dice que no cambiará su estrategia inversora por el triunfo electoral de Trump. 
Por su parte el fondo soberano Chino buscaría invertir en proyectos norteamericanos de infraestructura e industria manufacturera que, dicen ellos, esperan que se vean beneficiadas por las políticas prometidas por el Presidente Donald Trump.
De hecho, si las impresiones de los dos mayores fondos soberanos del mundo respecto del acceso del Nuevo Presidente de los EEUU al timón de la nueva economía mundial sirvieran de guía para el resto de sus colegas, la actitud de “ensillar hasta que aclare” de los dos fondos mencionados no serviría ciertamente de orientación muy definitoria.  
En resumen, los fondos soberanos de inversión son un mecanismo capitalista que, en manos del estado, sirven de contrapeso y seguro respecto de los vaivenes de la economía mundial para las naciones que los operan, otra función que aquellos que critican acerbamente al capitalismo pierden de vista, así como su otra importantísima función, la social productiva. 
Si bien es cierto que usos incontrolados del capitalismo causan daños a nivel personal, nacional e internacional, y que en los últimos años ciertas formas de capitalismo descontrolado han producido monumentales descalabros financieros y económicos internacionales con perjuicios para grandes y pequeños ahorristas sin que por esto se hayan desencadenado represalias por parte de las autoridades responsables de su control, el problema no es de la herramienta sino de quien la manipula.  

En contrapartida, se pueden aquí mencionar las distintas corrientes de capitalismo consciente que fueron ya descriptas anteriormente en este blog,  p.ej. el reconocimiento del “capital natural” (http://goo.gl/2snVBe),Contabilizando los Costos Ambientales”  (http://goo.gl/DVyYVL), el capitalismo consciente (http://goo.gl/OAak2P)  y las compañías de sistema B (benefit companies). 

Y tampoco podemos dejar de reconocer la potencia del capitalismo como productor de riqueza, como lo ejemplifican los Fondos Soberanos de Inversión en manos estatales, motivo del presente comentario.


(4) Irlanda: Primer País del Mundo en Despedirse de los Combustibles Fósiles
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SOVEREIGN WEALTH FUNDS AND CAPITALISM. By the Editor of www.allorganics21.blogspot.com , Jorge Casale
If it is true that capitalism can be accused – and rightly so - of many of the problems of humanity, but to ignore its productive function when properly used such as, for example, in the Sovereign Wealth Funds, would be an unfair blindness. 
A Sovereign Wealth Fund (SWF) a term conceived in 2005 by Andrew Rozanov,  is a state-owned investment fund that invests globally in real and financial assets such as stocks, bonds, real estate, precious metals, or in alternative investments such as private equity fund or hedge funds. Most SWFs are funded by revenues from commodity exports or from foreign-exchange reserves held by the central bank.(1)
These funds are owned by the State and are managed by the Central Bank of the country where it was founded.
Although a capitalist instrument, - that is, based on the property of stocks of generally private productive enterprises – being owned by the State it is subject to national and frequently geopolitical interests.
The publication  Estudios de Política Exterior (Studies of Foreign Policies) (2) says: Hidden under economic and financial logics, the sovereign funds can have a political logic that turns them into geo-strategic agents. Six billion dollars (9% of the World’s GNP), more than a third of them in the Near East, justify their follow-up and analysis”.
Let’s take the case of Norway’s Sovereign Wealth Fund. Says BBC Mundo (3): “The country has wisely invested its income from its reserves of oil and gas in what many consider the world’s largest sovereign fund. It is believed that by 2020 it will reach one million million dollars”.  Furhter ahead, the publication adds: “Its mission, by governmental mandate, is to build wealth slowly and carefully in order to help finance this country when its reserves of oil and gas will be exhausted”.
In an article of the CEMAER blog on Ireland (4) it is mentioned that the Irish Parliament is considering the possibility of doing away their investment in stocks in fossil fuels corporations in its Sovereign Wealth Fund. Nevertheless this does not necessarily imply that the country will abandon the use of fossil fuels.
What will be the reaction of SWFs to the new Trump administration?
Norway with more than a third of its sovereign portfolio in U.S. financial means and, therefore, highly dependent on the US economic performance is said that it will not change its U.S. investment strategy following Donald Trump's election win. 
In the case of the Chinese sovereign fund it may look into investing in US infrastructure projects and the manufacturing industry, which they say are expected to benefit from the policies of President Donald Trump.
As a matter of fact, if the impressions of the world’s two largest sovereign funds regarding the access of the new US President to the helm of the World’s economy are sort of a compass for the rest of the troop, their attitude of “wait and see and let’s hang steadily to the mast, just in case” is not all too reassuring.  
Therefore, those that bitterly criticize capitalism may risk losing sight of the all too important function as gimbal suspension to counter the instability of national and international  economies. And, of course, we can neither ignore the far reaching  capitalism’s social productivity function.
If it is true that the uncontrolled abuse of capitalism has caused harm at personal and national levels, and that in the last years certain forms of it produced monumental financial and economic debacles with great prejudices for large and small investors, and that this happened without deserving reprisals from the authorities that were responsible for controlling them, we may say that the problem “is not the tool” but “whoever handles it”. 
We can mention here the different types of conscient capitalism and. the several trends of the social and environmental  use of capital, some of which were commented in this Blog, i.e. the recognition of “Nature’s capital” as economic patrimony, (http://goo.gl/2snVBe); the inclusion of the net worth of environmental factors in accounting (http://goo.gl/DVyYVL); the principles of conscient capitalism (http://goo.gl/OAak2P) and the B System corporations (Benefit corportions).
And also we must not forget capitalism’s potentiality as wealth promoter, as exemplified by the Sovereign Investor Funds in states’ hands mentioned in the present comment.  
(4) Irlanda: Primer País del Mundo en Despedirse de los Combustibles Fósiles
http://www.gstriatum.com/energiasolar/blog/2017/02/08/irlanda-primer-pais-del-mundo-en-despedirse-de-los-combustibles-fosiles/

lunes, 20 de febrero de 2017

PRODUCCIÓN, ECOLOGÍA Y GUERRA

GUERRA Y SUPERPRODUCCIÓN EN EL MUNDO, por el Ing. Jorge Casale, Editor de www.allorganics21.blogspot.com (English version below: WAR AND THE WORLD’S OVERPRODUCTION)

Periódicamente el mundo consume los surplus de producción con una guerra. Hay alguna otra manera de limitar esos sobrantes que no sea con una guerra?


Aunque dañe nuestra sensibilidad, la guerra tiene sus funciones positivas y, si queremos buscar una forma de evitarla, es mejor que las miremos de frente y veamos cómo podemos obtener esas funciones sin acudir a la guerra.

La primera y más obvia función de la guerra es la función militar propiamente dicha para la defensa del territorio y del ser nacional y no necesita aclaraciones. Debemos defendernos de amenazas militares externas y por ende no podemos deshacernos de los ejércitos a menos que encontremos otra forma de disuadir esas amenazas. O nos ponemos de acuerdo para evitar conflictos, una proposición muy altruista pero que la realidad se ha encargado de cuestionar desde que el mundo es mundo y que la humanidad es la humanidad, o mantenemos nuestros ejércitos activos.

Otra función de la guerra tiene que ver con los aspectos socio-económicos de la industria bélica y los armamentos. La historia demuestra que las guerras, al requerir la producción inmediata de armamentos y otros equipos en grandes cantidades, han producido aumentos del PBI y del nivel de empleo de los países en conflicto.

Otro aspecto de esta función socio-económica de la guerra es la de destruir masivamente los surplus económicos en el mundo productivo. Porque la realidad es que producimos cada vez más y cada vez más barato. Si no destruimos lo que producimos, a quién se lo vendemos? Porque la realidad es que el tan criticado consumismo tiene un límite. Aunque echáramos mano a la utopía de tratar de eliminar la pobreza del mundo y regalar lo que se produce de más va a llegar un momento en que no podremos deshacernos de lo que producimos ni aun regalándolo. Nadie puede comer dos almuerzos al mismo tiempo o dormir en más de una cama al mismo tiempo.

Entonces o disminuimos la velocidad de lo que producimos o nos inventamos otros enemigos para iniciar una guerra que se encargue de la destrucción de los sobrantes. Si lo que queremos es intentar eliminar las guerras no nos queda otro recurso que ralentizar las producciones.

Pero hay un problema: hasta ahora no hemos sido capaces de desarrollar un sistema económico productivo más eficiente que el capitalismo por más que esto hiera a algunas sensibilidades. El funcionamiento del capitalismo depende de las tensiones y los equilibrios de los mercados, por más que los critiquemos. No todos somos  la Madre Teresa y aún las primeras comunidades cristianas con todo su idealismo religioso fracasaron rápidamente en el mantenimiento de sus principios altruistas. Lo producido tiene un valor y un costo y es inútil pretender que quien lo produce quiera regalarlo ya que a todos nos parece justo que cada cual obtenga un beneficio de su trabajo. La suma de todos esos beneficios es el PBI del país, y es lógico tratar de que crezca lo más rápido posible.

Entonces nos enfrentamos a la paradoja de que la misma eficiencia del sistema productivo conduce a la necesidad de consumir lo que sobra o de producir menos. Cuanto más producimos más barato resulta y, por ende, más crece la oferta. Y la balanza exige que crezca la demanda para consumir el exceso de oferta. A menos que consumamos la oferta por medio de un factor externo independiente del mercado – la guerra – o que el costo de producción suba, lo que haría bajar la demanda.

La realidad es que el costo de producción es hoy muy bajo. Y esto es así, en buena medida porque en los balances de las empresas no se incluyen los costos de factores externos que creemos gratuitos e inacabables pero que no lo son. Me refiero a cosas como el aire, el agua, el mantenimiento del ambiente, el calentamiento global con sus efectos, los daños provocados por la explotación de recursos naturales, minería, fracking, polución de cursos de agua y océanos por exceso de fertilizantes, smog, enfermedades derivadas de fumigaciones agrícolas, de la polución industrial y de la combustión, perjuicios a la biodiversidad, y tantas otras cosas que el actual Presidente de los EEUU o niega o por lo menos las considera de valor menos importante  frente a la necesidad de “hacer de nuevo a América fuerte” por medio de un decidido impulso a la industria, la productividad y el balance positivo de la relación entre oferta y demanda. Cómo piensa el Sr. Trump evitar dentro del período de su gobierno el surplus de producción o consumirlo sin necesidad de otra guerra? Y cómo piensa hacer para que al fin de ese período el costo de recomponer los medios no renovables que hoy consideramos gratuitos e inacabables no se haga catastrófico aún cuando “América sea otra vez fuerte” – cosa que todos deseamos íntimamente para beneficio del mundo – o que sea tan alto que resulte insostenible tanto para “América” como para el resto del planeta? No sería más sensato cuidar desde ya el ambiente produciendo mejor aunque resulte más caro y así controlar los surplus de producción sin la necesidad de otra guerra?

El autor reconoce que muchos de los conceptos aquí vertidos rompen brutalmente con slogans enraizados profundamente como verdades incontrovertibles en  muchos corazones. Pero cree también que aún a riesgo de herir sensibilidades es hora de mirar de frente a la realidad.

Buenos Aires, 17 de Febrero de 2017.
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WAR AND THE WORLD’S OVERPRODUCTION. BY Jorge Casale, Editor OF www.allorganics21.blogspot.com

Periodically the world consumes its surplus production by means of a war.  Is there any other way of limitting those surplusses without resorting to war?

At risk of hurting our sensibility we must recognize that war has its positive functions. If we want to look for ways to avoid war we should look them in the eye trying to find ways of having the benefit of those functions without resorting to war.

The first and most obvious function of war is the military function itself, needed for the defense of the territory and of the national sense, and it does not need further explanations. We must defend ourselves from external military threats and therefore we cannot do away with armies, unless we find other way to understand each other discouraging those threats. We must agree on how to avoid conflict – a very altruist proposition but one that reality dispelled from the very beginning of the world and humanity.  

Other function of war relates to the socio-economic aspects of the war industry. It is well known that wars, requiring the immediate production of weapons and other equipment in large quantities, leads to an increase in the GNP (Gross National Product) and employment in the countries in conflict.

Other aspect of this socio-economic function of war is the massive destruction  of the production surpluses. It is true that we produce more and cheaper and if we do not destroy what we produce, to whom are we going to sell them? The truth is that even the very critisized consumism has its limits, and even if we resort to the utopia of erasing world poverty we will still not be able to do away with all what we produce. We cannot eat two lunches at the same time or sleep in two beds at the same time.
Thus, either we reduce the rate at which we produce or we invent other enemies in order to begin a war to destroy surpluses. But if what we want is to erase war from the face of the Earth we have no other recourse than curbing productions in some way.

But here we bump into a problem: no matter how hard this may hurt our sensitivity up to now we have not been able to conceive an economic system more efficient than capitalism.  We like it or not,  the functioning of capitalism depends on markets’ tensions and equilibrium. After all, we are not Mother Theresa, and even the first Christian communities with all their idealism failed quite soon in keepeing their altruistic principles. Produced goods have their intrinsic value and cost, and we consider fair that each one obtain a benefit  from his work. The sum total of those benefits constitues the country’s GNP, and it is reasonable that it should be grown as fast as possible.

Therefore, we face the paradox that it is the very efficiency of the productive system the thing that leads to the need that either we consume what’s overproduced, or we should produce less. The more we produce the cheaper it becomes and, therefore, supply grows. The balance then requires consumption of the oversupply.  Unless we do away the oversupply by means of an external factor independent of the market – war – or we increase production costs that will raise prices and curb demand.  

The truth is that production costs today are very low. And this is, to a large extent, due to the fact that corporations do not enter in their balance sheets the cost of external factors that are still considered free and inexhaustible. Things such as water, air, environment, global warming with its effects, damages to nature incurred by the excessive exploit of natural resources, mining, fracking, pollution of streams and oceans for excessive use of fertilizers, smog, health problems from agricultural sprays, industrial pollution, combustion, damage of biodiversity, and so many other things that the present President of the USA either denies or undervalue facing the need of “Making  America Great Again” through a strong impulse to industry, productivity and a positive balance of supply and demand. How does Mr. Trump plan to avoid production surpluses during his term of government or to consume them without the need of another war? And at the end of his term how does he plan to make the recomposing of the non renewable resources presently considered free and inexhaustible, without catastrophic costs even with an “America Great” – something we all wish – or that the cost would be so high and unsustainable both for “America” and the rest of the planet? Wouldn’t it be more sensible to care for the environment producing in a better way even if it results more expensive that at the same time may serve to limit surpluses without resorting to war?  

The autor recognizes  that many of the concepts here exposed brutally break with slogans deeply engrained as undisputed truths in many hearts. But he also believes that even at the risk of hurting sensibilities it is high time to look reality in its face.

Buenos Aires, 17 de Febrero de 2017.
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