viernes, 8 de enero de 2016

HAMBRE Y NEGOCIOS

PUEDE LA AGRICULTURA ORGÁNICA ALIMENTAR AL MUNDO?  (ENGLISH VERSION BELOWCAN ORGANIC FEED THE WORLD?)
A pesar de los millones de dólares gastados por las grandes corporaciones químicas tratando de mostrar que la agricultura orgánica no puede alimentar la rápida expansión de las poblaciones mundiales, algunos extensos y profundos estudios muestran que las diferencias en rendimiento entre la agricultura orgánica y la convencional son pequeñas y están aún sujetas a mayores reducciones.



Un artículo en el Only Organic Blog (1) cita las actas de la Real Sociedad de Londres (Proceedings of London’s Royal Society) de Dic. 10, 2014 (2) que dicen: “No encontramos dfiferencias significativas en los rendimientos de cultivos leguminosos y no leguminosos, perennes y anuales, y los llevados a cabo en países desarrollados o en vías de desarrollo. En cambio encontramos el novedoso resultado de que dos prácticas agrícolas, la de multicultivos y la de rotaciones, reducen sustancialmente la brecha de rendimientos (al 9 ± 4% y al 8 ± 5%, respectivamente) cuando estos métodos eran aplicados en sistemas exclusivamente orgánicos. Estos prometedores resultados basados en estrictos análisis de grandes meta-datos, sugieren que una adecuada inversión en la investigación agroecológica para mejorar los sistemas de manejo orgánico podría reducir grandemente o eliminar la brecha de rendimientos para algunos cultivos y regiones”.
El artículo arriba mencionado del Only Organic Blog añade una muy importante observación: “El hecho es que enfocarse en los rendimientos no van a curar el hambre global o la obesidad, dos de los mayores problemas que enfrentan las sociedades modernas. Cuando la agricultura Norteamericana trata de aumentar los rendimientos, lo hace con maíz, el que termina alimentando las vacas o los autos, no a la gente. De hecho, más de las tres cuartas partes de las calorías producidas en las granjas de Norte América van a alimentos para ganado y biocombustibles. Necesitamos realmente cultivos de maíz de mayores rendimientos que destruyen el suelo, se escurren en los cursos de agua y proveen solo pequeñas cantidades de alimentos comestibles? (historia completa: http://iopscience.iop.org/1748-9326/8/3/034015)”.
Por lo tanto podemos preguntar quién es el principal responsable del hambre en el mundo: los rendimientos agrícolas o los intereses corporativos? Monstruosas corporaciones internacionales producen semillas genéticamente modificadas y son dueños de las patentes – no dejando su multiplicación en manos de los agricultores – también producen fertilizantes y herbicidas químicos, sintetizan productos para el control de pestes y, además, frecuentemente controlan los campos de producción y la maquinaria. Un perfecto nudo corredizo para los agricultores que casi conduce a la moderna esclavitud económica.  
Pero, por supuesto, esas corporaciones necesitan tener una excusa para sus mega-negocios y encontraron la mejor: el hambre del mundo. E invierten millones de dólares en publicidades engañosas o, aún peor, en investigaciones que tratan de convencer que es solo a través de las premisas de la revolución industrial que el hambre en el mundo puede ser mitigada. Para lo cual las tierras agrícolas tienen que expandirse deforestando, las poblaciones deben traslocarse, no importa que el ambiente sea dañado, que los recursos mundiales sean destruidos, el clima cambiado y, finalmente, que la misma producción de alimentos que dicen querer promover sea dañada.
Y si el hambre del mundo no fuera excusa suficiente, han encontrado otra: la necesidad de sustituir los combustibles fósiles por combustibles agrícolas. No importa si las calamidades arriba mencionadas producidas por la revolución verde no son para la producción de alimentos, sino de combustibles agrícolas. De otro modo, cómo sería saciada la sed por la energía requerida por sus plantas industriales? La excusa esta vez es reemplazar los combustibles fósiles. No importa que ambos combustibles produzcan emisiones cuando son quemados. Hay una sacrosanta necesidad de energía que debe producirse sin buscar modos de reducirla. O por lo menos evitando la más trabajosa búsqueda de sustitución por energías alternativas.
Por lo tanto el problema no es la diferencia entre rendimientos agrícolas. El problema es que la agricultura orgánica conduciría a la destrucción del círculo vicioso que sostiene el negocio y el valor de las acciones de esas corporaciones monstruo. Este es el principal problema y no el hambre del mundo. Jorge Casale, Editor.
(1 ) ORGANIC CAN FEED THE WORLD (Emily Cassidy, Only Organic, Dec.10, 2015). http://www.onlyorganic.org/organic-can-feed-the-world/
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CAN ORGANIC FEED THE WORLD?
In spite of the millions of dollars spent by the large international chemical corporations trying to show that organic agriculture cannot feed a rapidly expanding world population, deep and extensive statistical studies show that differences in yields between organic and nonorganic farming are small and still subject to further decrease.
An article in the Only Organic Blog (1) cites the Proceedings of London’s Royal Society of Dec. 10, 2014 (2) stateing: “We found no significant differences in yields for leguminous versus non-leguminous crops, perennials versus annuals or developed versus developing countries. Instead, we found the novel result that two agricultural diversification practices, multi-cropping and crop rotations, substantially reduce the yield gap (to 9 ± 4% and 8 ± 5%, respectively) when the methods were applied in only organic systems. These promising results, based on robust analysis of a larger meta-dataset, suggest that appropriate investment in agroecological research to improve organic management systems could greatly reduce or eliminate the yield gap for some crops or regions”.
The aforementioned article in the Only Organic Blog adds a most important observation: “The fact of the matter is, focusing on yields will not cure global hunger or obesity, two of the biggest problems facing modern societies. When American agriculture focuses on boosting yields, as it has done with corn, it ends up feeding cows and cars, not people. In fact, more than three-quarters of the calories grown on American farms go to animal feed and biofuels. Do we really need more high yielding corn fields that destroy the soil, run off into our waterways, and provide only small amounts of edible food? (full story: http://iopscience.iop.org/1748-9326/8/3/034015)”.
This means that we could ask who is the main responsible for the world’s hunger: is it the agricultural yields or the corporate self-interests?  Monster international corporations produce genetically modified seeds and owns the patents - not leaving their reproduction in farmers’ hands – they also produce chemical fertilizers and herbicides, synthesize pest control products and, on top of this, they often control field production and machinery. A perfect closed hangmans knot for farmers almost leading to a modern era economic slavery.
But, of course, they need to have an excuse for their business and they found the best: the world’s hunger. And they invest millions of dollars in deceptive publicity or, even worse, in savant research trying to convince that it is only through the premises of agricultural revolution that the world’s hunger will be mitigated. Agricultural land must be expanded through deforestation, populations must be dislodged, it doesn’t matter whether the environment is damaged, world resources are destroyed, the climate changed, and, finally, the same food production they claim to increase is actually crippled.
If the world’s hunger is not enough, they add another excuse: the need to substitute fossil fuel with agricultural fuels. It doesn’t matter if the aforementioned calamities produced by the green revolution are caused not for food production but for fuel production. Of course, how the thirst for energy needed by their production facilities is quenched, does not matter. And the excuse this time is replacing fossil fuels. Never mind if both fuels produce emissions when burned. There is their sacrosanct need for energy that must be fed without looking for ways to reduce it. Or at least, avoiding their more expensive substitution with alternative energies.
Therefore, the problem is not the difference between agricultural yields. The problem is that organic agriculture would do away with the vicious circle that helps monster industries’ business and stock values. This is the main problem, not the world’s hunger. Jorge Casale, Editor.
(1 ) ORGANIC CAN FEED THE WORLD (Emily Cassidy, Only Organic, Dec.10, 2015). http://www.onlyorganic.org/organic-can-feed-the-world/



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