viernes, 27 de enero de 2017

SURPLUS DE PRODUCCIÓN EN TIEMPOS DE PAZ - English version below: PRODUCTION SURPLUS IN PEACTIME

ECOLOGÍA Y PAZ (English version below: ECOLOGY AND PEACE)
Meditaciones sobre ecología y la “posibilidad y conveniencia o no de la paz mundial”.

Image: Donald Trump-official portait, Wikipedia
El mundo parecía estar bien encaminado hacia el control del cambio climático y lograr la supervivencia del planeta urgida por algunos científicos con gran autoridad intelectual. Se habían logrado acuerdos históricos con el respaldo de los gobiernos más significativos del mundo, incluso el de los EEUU.
Pero ahora llega Trump y, desestimando la realidad o la ficción del cambio climático, cumple con su promesa electoral de eliminar esas ambigüedades ambientales que limitan la creación de bienestar económico de su pueblo.
Esto rescata de un aparente olvido un artículo (*) aparecido hace medio siglo que analizaba y discutía muy detalladamente, después de tantas guerras a costos materiales y humanos inconmensurables, la posibilidad y la conveniencia o no del establecimiento de una paz mundial.
El artículo mencionado presenta una larga lista de propiedades (ni el articulista ni este Editor querríamos llamarlas “beneficios”) de los estados de guerra y discute las instituciones que sería imprescindible montar para compensar la desaparición de esas propiedades de la guerra en una situación de paz universal y permanente. El número y la magnitud de esas instituciones mencionadas en el artículo es sorprendente.
De entre esas propiedades rescato una  no más importante que el resto de las de la lista, pero que si se pudiera lograr su manejo podría constituir un eje significativo en la discusión sobre las alternativas en el contexto guerra/paz. Me refiero a la propiedad económica de la guerra y su reflejo sobre la sociedad.
La guerra requiere armas en grandes cantidades, lo que implica el uso de recursos materiales y humanos enormes, recursos que serán destruidos durante la contienda.
Está claramente demostrado que las guerras han producido un importante aumento del producto bruto interno de los países, y que después de finalizada la contienda lo destruido tendrá que ser vuelto a producir – si bien con fines aptos no ya para la guerra sino para la paz. De no haber guerra no habría un aumento de la economía antes, durante y después de la contienda, efecto probado repetidamente durante las numerosas experiencias bélicas del mundo. Aún hoy la industria de los armamentos, bélicos o no, es uno de los factores económicos más significativos del mundo. El mundo no solo sigue andando después de las más cruentas guerras, sino que sus economías florecieron a causa de esa industria bélica. Esto tanto para los vencedores como para los vencidos, ya que los primeros (por lo menos en el caso de los EEUU) volcaron cuantiosos recursos para financiar la reconstrucción de los vencidos y establecer – o intentar establecer - un nuevo régimen mundial.
Si no se producen armas, habrá que producir otros bienes que tendrán que ser absorbidos por el consumo.
Pero el consumo tiene un límite que, una vez alcanzado un equilibrio, habrá que decidir qué se hace con el surplus de capacidad productiva cuando no se invirtiera en la industria bélica. Qué mejor, entonces, que otra guerra para consumir ese surplus de producción.
A menos que se genere alguna otra forma de moderar los surplus de producción adaptándolos a la capacidad de absorción de la sociedad. Una forma es, nos guste o no, el respeto por el medio ambiente.
Tomemos simplemente el discurso de reducir el consumo de combustibles fósiles, reducción que producirá, directa o indirectamente, una reducción de la producción de bienes.
Por ejemplo, si dejamos de considerar a los recursos naturales como ilimitados (y gratuitos en el caso del agua, el aire y la ecología), estos tendrían un costo que en el balance económico de las empresas productoras aumentarían los precios de los productos, limitaría el consumo y por ende los surplus de producción. Surplus que de otra manera irían a la construcción de armamento - para ser quemados en otra guerra.
Obviamente, esto presenta un problema porque los capitales invertidos o a invertirse requieren utilidades que vienen o de la producción de consumibles o de la industria bélica.
El mundo parecía haber comprendido esta paradoja, en especial los EEUU como la economía capitalista más fuerte del mundo. Pero Trump prometió una América para los Americanos (norteamericanos, se entiende) y esto descarta la opción de reducir la producción de consumibles y la consecuente reducción de utilidades derivadas de estos. Lo que implica que, si no se opta por el ecologismo para moderar la producción de bienes, no parece haber otra alternativa que optar por la guerra. Es más, el presidente norteamericano la considerará seguramente si no deseable, por lo menos inevitable, para aumentar el producto interno bruto de su país. Después de todo él es el responsable del destino de su país y, como buen empresario, un objetivo inevitable es la utilidad del capital invertido, no importa invertido por quién o en qué.
Este razonamiento parecería provenir de un anticapitalista. Si quien lee esto lo cree así, lamento desilusionarlo: proviene de alguien que cree firmemente que el capital es la herramienta más efectiva para crear riqueza y bienestar. Pero como todas las herramientas ella puede ser usada para la construcción o para la destrucción. En todos casos el resultado no depende del capitalismo, sino del capitalista. Ahora tenemos un capitalista a cargo del timón de la economía más poderosa del mundo. Qué clase de capitalista probará ser?
Ing. Jorge Casale, Editor, www.allorganics21.blogspot.com
(*) On the possibility and desirability of peace, Esquire, Vol. LXIII No. 6, pg. 129-223, Dic. 1967
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ECOLOGY AND PEACE
Considerations on ecology and the “possibility and desirability of world peace”.
The world seemed to be on the right track towards the control of climate change for the survival of the planet urged by some scientists of intellectual authority. Historical agreements were achieved and backed by the most significant governments of the world, including the USA.
But here comes Trump who, demising the truth or fiction of the climate change, complies with his ellection time promises of ditching those environmental ambigüities that limit the creation of economic welfare for his people.
This matter retrieves from apparent oblivion an article (*) published half a century ago analyzing and discussing down to the last detail whether after so many wars at enormous material and human cost, a world peace is possible or even desirable.
The aforementioned article presents a long list of properties (neither the author nor this Editor would dare to call them “benefits”) of a state of war and discusses the institutions that would be unavoidable to establish to compensate for the extinction of the properties of war if a situation of universal and permament peace existed. The number and the magnitude of the needed institutions mentioned in the article is astonishing.
Among those properties I’m referring to one that is no more important than the others in the list, but it is one property that if well managed  it could be a significant  hub in the discussion on the alternatives in a context of peace/war. I’m talking here about the economic property of war and its reflexes on society.
War requires weapons in great quantities, which implies the use of material and human resources that will be destroyed in the battle.
It is clearly demonstrated that wars have produced important increases of the countries’ internal gross national products (GNPs). After the war what it has been consumed must be produced again, this time not for war purposes but as consumer products during peace. If there were no wars there would be no increase of the GNP before, during and after the war, a fact repeatedly proven during the numerous war experiences in the world. Even today the armament industry – war or not – is one of the most important economic factors in the world, that not only kept turning on and on after the most cruel wars, but economies flourished due to this war industry. True for the victors as well as for the defeated, since the former (at least in the case of the US) poured sizeable resources for the reconstruction of the defeated, and tried to establish – or at least intended to establish – a new world order.
If arms are not produced, other goods must be produced and absorbed by consumption.
But consumption has a limit that, once a balance is reached, it will have to be decided what to do with the surplus production capacity if it were not invested in the war industry. What better, then, than other war to consume such production surpluses. Unless some other form of consuming production surpluses is found fitting them to the size of the consumption capacity. One way is, like it or not, to take care of the environment.
Let’s simply consider the discourse of reducing the use of fossil fuels. Such reduction will produce, directly or indirectly, a reduction in the production of goods.
For example, if we stop considering natural resources as unlimited (and free in the case of air, water or ecology) the costs of these inputs should be then entered in the balance sheet  of producing companies that will thus increase the price of their products, limiting consumption and, therefore, reducing surplus productions that would otherwise go to arms production – to be incinerated in another war.
Obviously, this presents a problem because the capitals invested or to be invested in industry require profits to be produced from production of either consumables or war industry. The world seemed to have understood this paradox, specially the USA, the strongest capitalist economy of the world.
But comes Trump that, among ellection promises, he promis an America for Americans (North Americans, that is), and this ditches the option of reducing production of consumables, and consequently a reduction in profits derived therefrom. This implies that not opting for moderation of goods production  it doesn’t seem to be other option than war. Moreover, the North American President will probably consider it if not desirable, at least inevitable in order to increase his country’s GNP. After all, he is responsible of his country’s future and, for him, as the good corporate CEO he is, an inevitable objective is to maximize the profits of capital invested no matter by whom or in what.  
This reasoning may sound as coming fron an anitcapitalist. If anybody thinks so, I’m sorry to disappoint him: it comes from a man that considers capitalism the fittest tool to create wealth and peoples’ welfare. But like any tool, it can be used for construction or for destruction. In any case, the good or bad results depend not from capitalism, but from the capitalist. Now we have a capitalist in charge of the rudder of the most powerful economy of the world. What kind of capitalist will he prove to be?
Jorge Casale, Editor, www.allorganics21,blogspot.com.ar

(*) On the possibility and desirability of peace, Esquire, Vol. LXIII No. 6, pg. 129-223, Dec. 1967

miércoles, 25 de enero de 2017

BICONTROL DE PESTE EN PAPAYA

PESTE DE LA PAPAYA EN PAKISTÁN ELIMINADA POR BIOCONTROL (SciDev.Net’s Asia & Pacific desk SciDev.net,  Ene.14, 2017) (English version below: PAKISTAN’S PAPAYA PEST SQUASHED THROUGH BIOCONTROL)
Cuando los pesticidas se mostraron inefectivos, las cochinillas casi destruyeron la producción Pakistaní de papayas. Un insecto depredador de las cochinillas ahora protege a los cultivos.

Image: Cochinilla de la papaya, Wikipedia.org
  [ISLAMABAD]  Una infestación severa de cochinilla de la papaya (Paracoccus marginatus) casi barrió los huertos de esa fruta en Pakistan antes de que el país fuertemente hortícola decidiera reemplazar los pesticidas químicos tradicionales que se mostraban inefectivos con predadores naturales que sí demostraron ser efectivos.

El sistema fue desarrollado por los agrobiólogos y entomólogos en el capítulo Pakistaní del Centro Internacional para la Agricultura y la Biociencia (Centre for Agriculture and Bioscience International - CABI) de Gran Bretaña, que introdujeron el uso del Acerophagus papayae, un parasitoide (insecto cuyas larvas parasitan y eventualmente matan al huésped) que controla muy efectivamente la infestación de la cochinilla.
En el año 2014, bajo el programa de control de pestes de la papaya del CABI se recolectaron especímenes de A. papayae en las áreas costeras cerca de la ciudad portuaria de Karachi, los criaron en el laboratorio y los liberaron en las plantaciones de papaya después de revisarlos y de hacer una evaluación ambiental.
Detectada por primera vez en Mexico en 1955, la cochinilla de la papaya se extendió en 1990 al Caribe y a América Latina y a los países del Pacífico Sur a lo largo de la primera década de este siglo.
Las cochinillas tienen una gran resistencia a la mayoría de los pesticidas. Para empezar, exudan secreciones cerosas que las aísla de los agroquímicos. Y, en segundo lugar, ellas desarrollaron resistencia a los insecticidas químicos más usados, según un estudio extensivo llevado a cabo en India (comprehensive Indian study) publicado este año por Springer.
Artículo producido por la oficina Asia & Pacífico de Sci.Dev.Net (This piece was produced by SciDev.Net’s Asia & Pacific desk)
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PAKISTAN’S PAPAYA PEST SQUASHED THROUGH BIOCONTROL (SciDev.Net’s Asia & Pacific desk SciDev.net,  Jan.14, 2017)
With pesticides ineffective, mealybugs destroyed most of Pakistan’s papaya farms. An insect predator of the papaya mealybug now protects the crop in Pakistan

  [ISLAMABAD] A severe infestation of the papaya mealybug (Paracoccus marginatus) nearly wiped out papaya orchards in Pakistan before the largely farmed country decided to replace conventional chemical pesticides that were ineffective with natural predators that proved to be successful.

The system was developed by 
agro-biotechnologists and entomologists at the Pakistani chapter of the UK-based Centre for Agriculture and Bioscience International (CABI) who introduced the use of Acerophagus papayae, a parasitoid (insects whose larvae parasite upon and eventually kill the host), to effectively control the mealybug infestation.
In 2014, under CABI’s papaya pest management programme, A. papayae specimens were collected from the coastal areas near the port city of Karachi, reared in the laboratory and then released into papaya plantations after screening and environmental assessments.
First detected in Mexico in 1955, the papaya mealybug had spread to the Caribbean and Latin America by the 1990s and to the Pacific and South Asian countries through the first decade of this century.
Mealybugs have great resistance to most pesticides. For one thing they exude waxy secretions that can insulate them against chemicals and for another they have developed resistance to most commonly used chemical insecticides, according to a comprehensive Indian study published by Springer earlier this year.

martes, 24 de enero de 2017

REDES - LA ESENCIA DE LA VIDA

REDES VIVIENTES – EL ENFOQUE SISTÉMICO DE LA VIDA (English versión below: LIVING NETWORKS – LIFE’S SYSTEMIC APPROACH)
De un artículo por Fritjof Capra (1), en The Ecologist, Ene.20, 2017

En un brillante artículo (2) el autor explica la interrelación de todos los seres vivos entre sí y con el ambiente en un enfoque sistémico, opuesto a los viejos principios mecanicistas de la ciencia.


Image: Predestination, 2013 (76 x 143cm) by Minjung Kim www.minjung-kim.com
Según el autor, las cosas no son entes independientes, sino más bien interrelacionados unos con otros en un continuo que constituye nuestra vida en esta Tierra.  Como reza un viejo dicho de los indígenas del Noroeste Norteamericano, “el hombre no teje la tela de la vida; es solo una hebra de ella.
Estas hebras no están flotando por sí mismas en la matriz de la naturaleza, y lo que se hace a una sola de esas hebras se lo hace al todo. Esa estructura es común a toda la vida en una red compleja y cambiante. Allí donde vemos vida vemos redes. Y estas redes constituyen la esencia misma de la vida en la Tierra. Si modificamos esas redes con nuestras acciones, afectamos el equilibrio de la vida como la conocemos. Capra cita el Preámbulo del Estatuto de la Tierra que reza: “Nos encontramos en un momento crítico en la historia de la Tierra, un tiempo en el que la humanidad debe elegir su futuro … Debemos reconocer que en la esencia de esta magnífica biodiversidad de culturas y formas de vida, somos una familia humana y una comunidad Terráquea con un destino común.
Capra nos recuerda que en las bases de la ciencia contemporánea al universo no se lo ve más como una máquina compuesta de unidades elementales independientes. “Hemos descubierto que el mundo material es una red de circuitosde de relaciones inseparable, que el planeta en un todo es un sistema vivo y autoregulable”. Y añade que a la evolución “no se la ve más como una lucha competitiva por existir, sino más bien como una danza cooperativa en la cual la creatividad y la constante emergencia de novedades son las fuerzas impulsoras”.

Una de las consecuencias más excitantes de seguir un enfoque sistémico es que la mente y la conciencia no son cosas, sino procesos. “procesos mentales” y que “la visión central es la identificación de la cognición, el proceso de conocer, con el proceso de la vida”. Siguiendo esta línea de pensamiento, “la cognición es la actividad involucrada en la auto-generación y la auto-perpetración de las redes vivientes. En otras palabras, según Capra, la cognición es el real proceso de la vida”. Y concluye que “las interacciones de un organismo viviente con su ambiente son interacciones cognitivas, de forma tal que vida y cognición están inseparablemente conectadas”.  

Las conclusiones de esta serie de reflexiones sobre la urgencia de revisar nuestra forma de ver la ecología y el futuro de la evolución de nuestra vida en esta Tierra son evidentes.

(*) Artículo basado en un trabajo preparado para el encuentro One Earth, One Humanity, One Future (Una Tierra, Una Humanidad, Un Futuro) en el Worcester College, Oxford en Setiembre 2016.
Artículo original (en Inglés): http://www.theecologist.org/magazine/features/2988560/living_networks.html

Fritjof Capra, físico y teórico de sistemas, director fundador del Centre for Ecoliteracy en Berkeley, California.  
Fellow of Schumacher College y miembro del Concejo de Earth Charter International. Sus libros incluyen  The Tao of Physics (1975), The Web of Life (1996), y The Hidden Connections (2002). Es co-autor con Pier Luigi Luisi, del libro de texto interdisciplinario The Systems View of Life: A Unifying Vision (La Visión Sistémica de la Vida: Una Visión Unificadora), Cambridge University Press, 2014, en el cuál se basa su nuevo curso online (www.capracourse.net). 
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LIVING NETWORKS – LIFE’S SYSTEMIC APPROACH
From an article by Fritjof Capra (1), The Ecologist, 20 Jan 2017

In an enlightening article (2) the author explains the interrelationship between all living things among themselves and with the environment in a systemic approach, opposed to the previous mechanicist principles of science.
According to Capra things are not independent entities. They are rather related to each other in a continuum that constitutes our life in this Earth. As an ancient American indian way of conceiving life in this planet Man did not weave the web of life; he is merely a strand in it.
These strands are not floating around by themselves, but they interrelate with each other within the matrix of Nature and what one does to one of the single strands one does it to the whole. That pattern is common to all life in a complex and changing network. Wherever we see life, we see networks. And these networks constitute the very essence of life in Earth. If we purposely modify with our actions this network, we affect the equilibrium of life as we know it. Capra cites the Preamble of the Earth Charter that states: “We stand at a critical moment in Earth’s history, a time when humanity must choose its future… We must recognize that in the midst of a magnificent diversity of cultures and life forms we are one human family and one Earth community with a common destiny”.
Capra reminds us that at the forefront of contemporary science, the universe is no longer seen as a machine composed of elementary building blocks. We have discovered that the material world is a network of inseparable patterns of relationships; that the planet as a whole is a living, self-regulating system”. Adding that evolution “is no longer seen as a competitive struggle for existence, but rather as a cooperative dance in which creativity and the constant emergence of novelty are the driving forces”.

One of the most intriguing consequences of following a systemic approach  is that mind and consciousness are not things, but processes, ‘mental processes’, and the “central insight is the identification of cognition, the process of knowing, with the process of life”. Following this line of thought, “cognition is the activity involved in the self-generation and self-perpetuation of living networks. In other words, cognition is the very process of life”. Capra concludes that “the interactions of a living organism with its environment are cognitive interactions, in such a way that life and cognition are inseparably connected”.

The consequences of these reflections on our way of looking at the ecology and our actions with respect to our life in this Earth are self-evident.

(*)This article is based on a paper prepared for the One Earth, One Humanity, One Future gathering at Worcester College, Oxford in September 2016.
Original article: http://www.theecologist.org/magazine/features/2988560/living_networks.html

Fritjof Capra, physicist and systems theorist, is a founding director of the Centre for Ecoliteracy in Berkeley, California. He is a Fellow of Schumacher College and a member of the Council of Earth Charter International. His books include The Tao of Physics (1975), The Web of Life (1996), and The Hidden Connections (2002). He is co-author, with Pier Luigi Luisi, of the multidisciplinary textbook The Systems View of Life: A Unifying Vision (Cambridge University Press, 2014), on which his new online course (www.capracourse.net) is based. 


lunes, 23 de enero de 2017

CONTAMINACIÓN CON METANO

EMISIONES INVERNADERO Y DESARROLLO (English version below: GREENHOUSE EMISSIONS AND ECONOMIC DEVELOPMENT)
Se creería que los países industrializados emiten más contaminación por gases invernadero que los menos desarrollados, pero si bien esto es así para el CO2 no lo es para el metano, producto de la cantidad de animales rumiantes del país y varias veces más contaminante que el primero.



Un reciente artículo comentado por el servicio noticioso de ecología EcoTicias (1) muestra como ejemplo el caso de Uruguay que, debido a su enorme cantidad de cabezas de ganado y baja población, su contaminación por gases invernadero per cápita es mayor, dado que las emisiones son, no de CO2, sino de metano, 34 veces más contaminante que el primero.
Así se da la paradoja que un país pequeño y en vías de desarrollo como el Uruguay “aparece en los registros mundiales como captador de CO2 pero como emisor de CH4”, dice el artículo comentado, el que continúa considerando que se trata de “una situación que debe cambiar para respetar sus compromisos internacionales y para proteger un sector de su economía que podría enfrentarse a barreras si sigue contaminando”.
El artículo informa que Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria de Uruguay (NIA), está tomando el problema muy en serio y que “actualmente se buscan cambios en el proceso digestivo de las vacas por medio de la alimentación”
Verónica Ciganda, investigadora del NIA expresa que “las pasturas fibrosas deben de estar más tiempo en el rumen y eso hace que se exhale más metano. Pero cuando la alimentación es de mayor calidad nutritiva, es más digestiva, la tasa de pasaje de la alimentación por el rumen es más rápida y la emisión es menor”. En esta línea está trabajando seriamente el Instituto citado.

U
no de los desafíos del control de las emisiones de metano es cuantificar las mejoras y registrarlas, según Ciganda, quien añade que “El INIA está cuantificando las emisiones de metano. Llevamos a cabo experimentos donde ponemos a los animales en pasturas de baja o mala calidad y luego los medimos con unos tubos que captan sus exhalaciones y así podemos comparar datos”.
(1) Uruguay tiene un grave problema con las emisiones de metano de sus 12 millones de vacas, ECOTICIAS, info@boletinecoticias.com Ene, 20, 2017
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GREENHOUSE EMISSIONS AND ECONOMIC DEVELOPMENT
It would seem that the industrialized countries produce more contamination through greenhouse gases than the less developed ones, but even if this is so in regard to CO2 production, it is not so when we refer to methane, a more contaminant gas than CO2, produced by the country’s large number of ruminant cattle.
A recent article commented by the ecology news service EcoTicias (1) shows the case of Uruguay that, due to its enormous quantities of cattle and its scarce population, its per capita contamination by greenhouse gases is larger, because the emissions are not from CO2, but from methane, 34 times more contaminant than the former.
In this case we see the paradox of a small developing country like Uruguay that “appears in the world records as sequestering CO2 but emitting CH4”, says the mentioned article. Adding that “it is a situation that must be changed in order to respect their international environmental committments, protecting a sector of the economy that may face barriers if they keep contaminating”.
The article reports that the Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria de Uruguay (Uruguay’s National Institute of Agriculture Research - INIA), is considering this problem very seriously; “presently changes in the cows’ digestive process are being sought through modifications in feeding”.
Verónica Ciganda, a researcher in INIA says that “fibrous pastures stay longer in rumen producing more methane. When feeds are of more nutritive value, it is more digestible, the time of passing through the rumen is less, and emissions are also less”. This is the research line in which the Institute is working.

One of the challenges of controlling methane emissions is how to quantify improvements and to, record them, says Ciganda, who adds that “INIA is quantifying methane emissions placing the animals in low quality pastures, with tubes that capture the gases the animals exhale, in order to measure them comparing the data obtained”.
(1) Uruguay tiene un grave problema con las emisiones de metano de sus 12 millones de vacas, ECOTICIAS, info@boletinecoticias.com Ene, 20, 2017
Original Artícle (in Spanish): http://www.ecoticias.com/eco-america/131557/Uruguay-tiene-un-grave-problema-con-las-emisiones-de-metano-de-sus-12-millones-de-vacas


Source: 
medio ambiente

viernes, 20 de enero de 2017

FONDO DE $400 MILLONES LANZADO EN DAVOS PARA DETENER  LA  DEFORESTACIÓN TROPICAL Y FAVORECER  A LA AGRICULTURA  (extractos del artículo publicado en News por Chawm Ganguly el 19 de Enero del 2017). English versión below: $400 MILLION FUND LAUNCHED IN DAVOS TO STOP TROPICAL DEFORESTATION AND BOOST FARMING )



Enero 19, 2017, Davos-Klosters, Suiza – El Gobierno de Noruega está armando un nuevo fondo para aglutinar  inversiones en agricultura libre de deforestación en países donde está trabajando para reducir la degradación de bosques y turbales. Funcionará en sociedad con la Global Environment Facility (Facilidad Ambiental Global), el Programa Ambiental de las NU, la Sustainable Trade Initiative (Iniciativa de Comercio Sustentable -IDH) y grandes empresas alimentarias y ONGs ambientales, y apunta a proteger, hacia el año 2020, más de 5 millones de hectáreas de bosques y turbales, equivalentes al tamaño de Costa Rica.
La agricultura es una de las mayores fuerzas impulsoras de la deforestación. Entre el año 2000 y el 2012 se talaron 2,3 millones de kilómetros cuadrados de bosques. Actualmente las inversiones para aumentar la producción agrícola tienden a que esta se expanda a costa de los bosques en lugar de intensificar la producción agrícola en tierras arables existentes.
Se espera que el fondo ofrezca un incentivo a los gobiernos y jurisdicciones de territorios con bosques tropicales orientando las inversiones hacia paises y jurisdicciones para proteger bosques y reducir los gases invernadero relacionados. Es un ejemplo de los acuerdos que están en desarrollo bajo la asociación publico-privada global Tropical Forest Alliance 2020, para dirigir las acciones hacia cadenas de provisión libres de deforestación, patrocinadas por World Economic Forum (Foro Económico Mundial).
Se espera que el fondo ayude a los países forestales en el cumplimiento de sus compromisos bajo el Acuerdo Climático de Paris de las NU y contribuya a un número de los Objetivos de Desarrollo Sustentable  (Sustainable Development Goals) tales como la reducción de la pobreza (1), hambre cero (2), trabajo decente y crecimiento económico (8); acción climática (13); manejo sustentable del agua (15), y fin a la degradación de los suelos y pérdida de la biodiversidad (16).
Los mayores miembros de la industria de bienes de consume tales como Carrefour, Marks & Spencer, Mars, Metro, Nestlé, y Unilever, expresaron su apoyo como Foro de Bienes de Consumo  (Consumer Goods Forum) y otras asociaciones industriales. Unilever es el primer inversor del fondo con una inversión de U$ 25 millones en un período de cinco años.
El 47º Foro Económico Mundial Anual está teniendo lugar del 17 al 20 de Enero en Davos-Klosters, Suiza, bajo el lema Liderazgo Receptivo y Responsable (Responsive and Responsible Leadership). Más de 3,000 participantes de casi 100 países participan en más de 400 sesiones.

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$400 MILLION FUND LAUNCHED IN DAVOS TO STOP TROPICAL DEFORESTATION AND BOOST FARMING  (Excerpts from the article Posted in News By Chawm Ganguly On January 19, 2017)
19 January 2017, Davos-Klosters, Switzerland – The Government of Norway is setting up a new fund to kick-start investments in deforestation-free agriculture in countries that are working to reduce their forest and peat degradation. It will work in partnership with the Global Environment Facility, UN Environment Programme, the Sustainable Trade Initiative (IDH) and major food companies and environmental NGOs, and aims to protect over 5 million hectares of forests and peatlands by 2020, equivalent to the size of Costa Rica.
Agriculture is one of the biggest drivers of deforestation. Between 2000 and 2012, 2.3 million square kilometres of forest were cut down. To date, investments in increasing agricultural production tend to have favoured expanding into tropical forests rather than intensifying agricultural production on existing arable land.
The fund is expected to provide an incentive for tropical forest governments by driving investments in countries and jurisdictions that protect forests and reduce related greenhouse gas emissions. It is an example of the agreements that are developing under the Tropical Forest Alliance 2020, a global public-private partnership to drive action towards deforestation-free supply chains, hosted at the World Economic Forum.
The fund is expected to help forested countries meet their commitments under the UN Paris Climate Agreement and contribute to a number of Sustainable Development Goals such as: poverty reduction (1); zero hunger (2); decent work and economic growth (8); climate action (13); sustainable water management (15); and an end to land degradation and biodiversity loss (16).
Major members of the global consumer goods industry, such as Carrefour, Marks & Spencer, Mars, Metro, Nestlé, and Unilever, have expressed their support, as has the Consumer Goods Forum and other industry associations. Unilever is the first corporate investor in the fund, investing $25 million over a five-year period.
The 47th World Economic Forum Annual Meeting is taking place on 17-20 January in Davos-Klosters, Switzerland, under the theme Responsive and Responsible Leadership. More than 3,000 participants from nearly 100 countries will participate in over 400 sessions.


PARA EVITAR LA DEFORESTACIÓN

FONDO DE $400 MILLONES LANZADO EN DAVOS PARA DETENER  LA  DEFORESTACIÓN TROPICAL Y FAVORECER  A LA AGRICULTURA  (extractos del artículo publicado en News por Chawm Ganguly el 19 de Enero del 2017). English versión below: $400 MILLION FUND LAUNCHED IN DAVOS TO STOP TROPICAL DEFORESTATION AND BOOST FARMING )



Enero 19, 2017, Davos-Klosters, Suiza – El Gobierno de Noruega está armando un nuevo fondo para aglutinar  inversiones en agricultura libre de deforestación en países donde está trabajando para reducir la degradación de bosques y turbales. Funcionará en sociedad con la Global Environment Facility (Facilidad Ambiental Global), el Programa Ambiental de las NU, la Sustainable Trade Initiative (Iniciativa de Comercio Sustentable -IDH) y grandes empresas alimentarias y ONGs ambientales, y apunta a proteger, hacia el año 2020, más de 5 millones de hectáreas de bosques y turbales, equivalentes al tamaño de Costa Rica.
La agricultura es una de las mayores fuerzas impulsoras de la deforestación. Entre el año 2000 y el 2012 se talaron 2,3 millones de kilómetros cuadrados de bosques. Actualmente las inversiones para aumentar la producción agrícola tienden a que esta se expanda a costa de los bosques en lugar de intensificar la producción agrícola en tierras arables existentes.
Se espera que el fondo ofrezca un incentivo a los gobiernos y jurisdicciones de territorios con bosques tropicales orientando las inversiones hacia paises y jurisdicciones para proteger bosques y reducir los gases invernadero relacionados. Es un ejemplo de los acuerdos que están en desarrollo bajo la asociación publico-privada global Tropical Forest Alliance 2020, para dirigir las acciones hacia cadenas de provisión libres de deforestación, patrocinadas por World Economic Forum (Foro Económico Mundial).
Se espera que el fondo ayude a los países forestales en el cumplimiento de sus compromisos bajo el Acuerdo Climático de Paris de las NU y contribuya a un número de los Objetivos de Desarrollo Sustentable  (Sustainable Development Goals) tales como la reducción de la pobreza (1), hambre cero (2), trabajo decente y crecimiento económico (8); acción climática (13); manejo sustentable del agua (15), y fin a la degradación de los suelos y pérdida de la biodiversidad (16).
Los mayores miembros de la industria de bienes de consume tales como Carrefour, Marks & Spencer, Mars, Metro, Nestlé, y Unilever, expresaron su apoyo como Foro de Bienes de Consumo  (Consumer Goods Forum) y otras asociaciones industriales. Unilever es el primer inversor del fondo con una inversión de U$ 25 millones en un período de cinco años.
El 47º Foro Económico Mundial Anual está teniendo lugar del 17 al 20 de Enero en Davos-Klosters, Suiza, bajo el lema Liderazgo Receptivo y Responsable (Responsive and Responsible Leadership). Más de 3,000 participantes de casi 100 países participan en más de 400 sesiones.

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$400 MILLION FUND LAUNCHED IN DAVOS TO STOP TROPICAL DEFORESTATION AND BOOST FARMING  (Excerpts from the article Posted in News By Chawm Ganguly On January 19, 2017)
19 January 2017, Davos-Klosters, Switzerland – The Government of Norway is setting up a new fund to kick-start investments in deforestation-free agriculture in countries that are working to reduce their forest and peat degradation. It will work in partnership with the Global Environment Facility, UN Environment Programme, the Sustainable Trade Initiative (IDH) and major food companies and environmental NGOs, and aims to protect over 5 million hectares of forests and peatlands by 2020, equivalent to the size of Costa Rica.
Agriculture is one of the biggest drivers of deforestation. Between 2000 and 2012, 2.3 million square kilometres of forest were cut down. To date, investments in increasing agricultural production tend to have favoured expanding into tropical forests rather than intensifying agricultural production on existing arable land.
The fund is expected to provide an incentive for tropical forest governments by driving investments in countries and jurisdictions that protect forests and reduce related greenhouse gas emissions. It is an example of the agreements that are developing under the Tropical Forest Alliance 2020, a global public-private partnership to drive action towards deforestation-free supply chains, hosted at the World Economic Forum.
The fund is expected to help forested countries meet their commitments under the UN Paris Climate Agreement and contribute to a number of Sustainable Development Goals such as: poverty reduction (1); zero hunger (2); decent work and economic growth (8); climate action (13); sustainable water management (15); and an end to land degradation and biodiversity loss (16).
Major members of the global consumer goods industry, such as Carrefour, Marks & Spencer, Mars, Metro, Nestlé, and Unilever, have expressed their support, as has the Consumer Goods Forum and other industry associations. Unilever is the first corporate investor in the fund, investing $25 million over a five-year period.
The 47th World Economic Forum Annual Meeting is taking place on 17-20 January in Davos-Klosters, Switzerland, under the theme Responsive and Responsible Leadership. More than 3,000 participants from nearly 100 countries will participate in over 400 sessions.